Regalos para fans de un grupo de música: ideas que no son otra camiseta
Al fan que ya tiene todo el merch oficial no le hace ilusión otra camiseta: le hace ilusión algo de su historia con el grupo que no se vende en ninguna tienda. La foto que hizo desde la pista, la entrada de su primer concierto, la fecha y la ciudad de aquella noche. Eso cabe en un vinilo que le falta, en unas entradas para la próxima gira o en una tabla de skate para la pared, y de eso va este artículo. Está pensado para la pareja o el amigo de alguien de 30 a 45 años que creció con el pop-punk y el rock de los 2000 y sigue yendo a cada concierto: ideas por presupuesto, la tabla personalizada paso a paso, lo que no se puede imprimir aunque te mueras de ganas, y cuánto cuesta y cuándo llega. Escribimos casi siempre «él», pero vale igual para ella.
Por qué otra camiseta ya no le hace nada
El fan de verdad tiene la camiseta de cada gira, el póster, las chapas y la taza. Ya es cliente de la tienda oficial y sabe antes que tú lo que sale en ella: otra pieza de catálogo la compra él, cuando quiere, al precio que marca. Regalársela es adelantarte a algo que iba a pasar igual, y lo sabéis los dos.
Lo que no puede comprar es lo que le pasó a él. Nadie vende la foto que hizo desde la tercera fila cuando bajó la luz, ni la entrada arrugada del primer concierto, ni las veces que ha cantado aquella canción a gritos en un coche. Un buen regalo para un fan junta las dos cosas: el grupo y su historia con el grupo. Las ideas que siguen van de menos a más, y la que lleva su foto la hemos dejado para el final porque es la que más se cuenta.

Cómo saber qué le falta sin preguntárselo
- La estantería dice qué discos tiene y en qué formato. Una foto disimulada, y la comparas con la discografía en casa.
- Su resumen del año de la aplicación de música, ese que enseña a todo el mundo en diciembre: el grupo y la canción que más ha escuchado. Si la canción es de un disco que no tiene en vinilo, ya tienes el regalo pequeño.
- Las fotos del móvil: la fecha del último concierto y, si hace falta, la foto buena, que quizá la tiene quien fue con él. Pídela «para una cosa».
- La cuadrilla de los conciertos, en un grupo de mensajes sin él: alguien guarda la entrada del primer concierto, alguien sabe qué le falta y alguien se apunta a regalar juntos.
Ideas por presupuesto
Menos de 30 €
- El vinilo que le falta, o el disco que tiene en CD y nunca escuchó en un plato. Quien creció con la música de los 2000 compró discos en CD, y muchos de esos álbumes se han reeditado en vinilo años después. Si el grupo vende ediciones firmadas o en color en su tienda, suelen agotarse: es el regalo que se encarga con tiempo.
- Un libro: la biografía del grupo si la hay, la autobiografía de alguien de la banda o un libro de fotos de la escena en la que creció. Lo que sabe, lo sabe de internet; un libro le cuenta lo que no estaba allí.
- Un soporte de pared para la guitarra, si toca. La guitarra sale de la funda, se ve, y se toca más. Es un regalo barato que cambia una habitación.
- Un marco para la entrada de su primer concierto, si la guarda en una caja. Más abajo te contamos cómo llevarla, escaneada, a una tabla.
De 30 a 90 €
- Entradas para la próxima fecha, en la web del grupo, de la sala o del promotor. Solo en canales oficiales: en la reventa el precio sube y la entrada puede no valer. Y si el grupo no viene este año, una entrada para otro de su época es un plan juntos, que es la mitad del regalo.
- La tabla de skate con su foto del concierto, por 89 €. Es el regalo central de este artículo y te lo explicamos justo debajo.
- El merch oficial de la fecha a la que no pudo ir: el póster de una ciudad concreta, la camiseta del festival que se perdió. Es la excepción a la regla de la camiseta: no es una más, es la que le falta.
Más de 90 €
- Un viaje para ver al grupo en otra ciudad, con el concierto como excusa: entradas, tren y una noche de hotel. Para el fan, ver al grupo en una sala que no es la de siempre es otro concierto.
- Una experiencia con el grupo, si la venden: encuentro antes del concierto, prueba de sonido, firma de discos. Salen en la web del grupo o del promotor con cada gira, y vuelan.
- Un tocadiscos, si tiene vinilos y no tiene plato. Con el disco de arriba, es el regalo completo.
Lo que conviene evitar
- La camiseta de la tienda oficial, por lo dicho: ya la tiene o la tendrá.
- Merch con el logo del grupo hecho por quien no tiene licencia: tazas, cuadros y láminas de mercadillo o de tienda online con la portada impresa. Es copia, el fan lo nota y, además, no se puede hacer legalmente; más abajo te contamos por qué.
- Entradas de reventa: si llegan, llegan caras, y a veces no llegan.
La tabla personalizada: su noche, en la pared
Una tabla de skate para la pared es un lienzo de madera de arce, estrecho y alto, impreso con lo que tú le pongas. No hace falta que patine: aquí es un cuadro. Lo que la convierte en regalo de fan es lo que va impreso, y hay cuatro cosas que funcionan.
La foto que hizo en el concierto
El fan tiene cientos de fotos de conciertos en el móvil, y casi todas son malas. Busca la buena: la que hizo cuando bajó la luz y se encendió el escenario, el público con las manos arriba, el confeti, la vista desde la pista, los dos con el concierto detrás. Esa foto es suya, la hizo él, y es el recuerdo exacto de una noche. Una tabla es mucho más larga que ancha, así que una foto vertical del móvil es la que menos pierde al recortarla; y una foto de concierto es oscura, así que mírala en grande antes de decidir: el grano que en el móvil no se ve, impreso a medio metro, sí. Por debajo de 150 ppp a tamaño de tabla la impresión sale blanda; cuántos píxeles hacen falta para cada tamaño está en qué foto queda bien en una tabla de skate.
Un detalle que importa: que la protagonista de la foto sea la noche, no la cara del cantante. Más abajo te contamos por qué.
Si el concierto fue hace veinte años, la foto estará en papel o vendrá de una cámara compacta. La copia en papel se escanea a 600 ppp, no se fotografía con el móvil; un fotograma de un vídeo de entonces tiene muy pocos píxeles y solo sirve en pequeño. Y si la foto no es de él sino de un amigo que estaba al lado, pídesela como archivo, no como imagen del chat, que llega comprimida. Los derechos de una foto son de quien la hizo, no de quien sale en ella: si la hizo el amigo, que sepa para qué es.
La entrada del primer concierto, escaneada
Si guarda la entrada de papel de su primer concierto, escanéala a 600 ppp y ponla en la tabla como lo que es: un documento, pequeño, con la fecha, la sala y el precio de entonces. No la estires a toda la tabla, que es un papel de pocos centímetros y se vería blanda; en pequeño, junto a la foto, cuenta la historia entera. Si la entrada fue digital, un pantallazo tiene muy pocos píxeles: mejor escribir los datos a mano en el editor.
La fecha y la ciudad, en letras grandes
«Barcelona, 14 de noviembre de 2009». «Pista, tercera fila, lado izquierdo». «Mi primer concierto». Una fecha y un lugar en letras grandes a lo largo de la tabla dicen más que cualquier imagen, porque solo los entiende quien estuvo allí. Si no hay foto buena, la tipografía sola también funciona: en la tabla con nombre escribes el texto y lo ves en la tabla en 26 estilos de letra, con tipografías de cartel, estrechas para que quepa más o como escritas con rotulador. Y si son tres fotos de tres conciertos, el collage de fotos te propone varias composiciones.
Una estética de homenaje, sin copiar a nadie
La generación que creció con el pop-punk de los 2000 tiene una estética reconocible que no es de ningún grupo: cuadros escoceses, corbata fina sobre camiseta, casete, chapas en la mochila, pulseras de festival acumuladas en la muñeca. Esa estética sí se puede usar. Un fondo de cuadros con la fecha encima, una cinta de casete con la ciudad y el año escritos a mano como las que se grababan entonces, una fila de chapas con las fechas de los conciertos a los que fue. En las plantillas del editor hay varias con esta estética y sin ningún nombre: Cuadros, Corbata fina, Casete, Púa de guitarra, Chapas, Estrella náutica, Entrada de concierto e Imperdibles; y dos más que van en la misma dirección, Vinilo, con dos discos saliendo de la funda, y Pegatinas. Se aplican y se cambian: el color, el texto y la foto son tuyos.



Lo que no se puede imprimir, aunque sea su grupo
Aquí está la trampa del regalo de fan. El logo del grupo, la portada del disco y la cara del cantante son de quien los hizo: el logo es una marca registrada y casi siempre un dibujo con autor, la portada es la obra de un ilustrador o de un fotógrafo, y la imagen de una persona es suya aunque sea famosa. Que la tabla sea para colgar en casa no cambia quién es el dueño: imprimir es reproducir, y ese derecho es del autor (artículos 17 y 18 de la Ley de Propiedad Intelectual). Por eso este artículo no te ha sugerido ninguno, y por eso una tabla con el logo del grupo o con la portada del disco necesita el permiso de su dueño antes de imprimirse. Los tributos con otros nombres, las copias «inspiradas» y las láminas de mercadillo no lo tienen.
La foto que hizo él en el concierto es suya como foto (artículos 10 y 128 de la misma ley). A una persona con proyección pública se la puede fotografiar en un acto público (Ley Orgánica 1/1982, artículo 8.2), pero su imagen sigue siendo suya, y usarla con fines comerciales sin su consentimiento es una intromisión (artículo 7.6): un primer plano del cantante impreso a toda la tabla queda demasiado cerca de esa línea. Por eso la foto que funciona es la del momento: el escenario a lo lejos, las luces, el público, vosotros dos con el concierto detrás. El resto de casos (el nombre del grupo escrito, un dibujo tuyo inspirado en ellos, una frase) lo explicamos en fan-art en una tabla de skate personalizada, y la ley caso por caso, con el artículo de cada uno, en qué puedes imprimir en una tabla de skate.
Cómo se hace, en cinco minutos
- Sube la foto. En tu foto en una tabla la subes y el editor la coloca en la tabla; la mueves y la recortas hasta que la noche queda donde quieres.
- Escribe la fecha y la ciudad. Añades texto, eliges la tipografía y el color, y lo colocas a lo largo de la tabla. Si tienes la entrada escaneada, súbela como una imagen más y hazla pequeña.
- Mírala en 3D. El editor te enseña la tabla por delante y por detrás, con los agujeros de los ejes dibujados para que ningún texto caiga encima. Lo que ves es lo que se imprime.
- Elige la medida y pídela. Para la pared, la medida casi da igual; si algún día quiere patinarla, es una tabla de arce de verdad. El editor funciona en el navegador, en el móvil o en el ordenador, y es gratis.
Si queréis regalarla entre varios, uno diseña y manda a los demás el enlace para compartir del editor: quien lo abre ve la tabla y puede pedirla, pero no cambiar la vuestra, y el diseño no sale en la galería. Guárdalo para ese día, porque quien lo abre ve la tabla entera. Más ideas para acertar, en la tabla como regalo.
Cuánto cuesta y cuándo llega
La tabla cuesta 89 €, en cualquiera de las medidas: es una tabla de arce de 7 capas, impresa con tu diseño cuando la pides. Llega la tabla sola, que para la pared no necesita nada más; la lija (9,95 €), los ejes y las ruedas se añaden como extras al pedirla si algún día va a patinarla. En España el envío es gratis a la península y Baleares (Canarias, Ceuta y Melilla quedan fuera de los envíos): la tabla sale del taller en 72 horas y el transporte tarda de 3 a 5 días laborables, así que cuenta hasta 8 días laborables desde que pagas, y pídela con margen si el regalo tiene fecha. Al resto de la Unión Europea el envío cuesta desde 15 € por pedido, según el país; lo lleva nuestro socio logístico y ahí no damos plazo de entrega. Mira antes dónde enviamos.
Un pedido es un diseño. Si queréis una tabla para cada uno de la cuadrilla con el mismo diseño, van en un pedido, de 1 a 19 copias con un solo envío; si cada uno quiere su propia foto, cada diseño es un pedido. Cómo envolverla sin que se note lo que es, en cómo envolver un skate para regalar, y más ideas si además patina, en regalos originales para skaters. Si el fan eres tú y lo que buscas son tablas para la mesa de merch de tu grupo, eso es otro artículo: tablas de skate como merch para tu grupo. Y si no tienes ninguna foto que sea tuya, de dónde sacar la imagen para tu tabla.
Preguntas frecuentes
¿Qué le regalo a un fan de un grupo de música que ya tiene todo el merch?
Algo de su historia con el grupo, que no se vende en la tienda oficial: el vinilo que le falta o el disco que solo tiene en CD, entradas para la próxima fecha compradas en canales oficiales, un viaje para verlos en otra ciudad, o una tabla de skate para la pared con la foto que hizo él en el concierto, la entrada de su primer concierto escaneada y la fecha y la ciudad en letras grandes.
¿Puedo imprimir el logo del grupo o la portada del disco en la tabla?
No sin permiso de su dueño. El logo es una marca registrada y casi siempre un dibujo con autor, y la portada es la obra de un ilustrador o de un fotógrafo; imprimirlos es reproducirlos, y ese derecho es suyo aunque la tabla sea para colgar en casa. Lo que sí es tuyo es la foto que hiciste en el concierto, la fecha, la ciudad y una estética de homenaje —cuadros, casete, chapas— que no pertenece a nadie.
¿Sirve una foto de concierto hecha con el móvil?
Si es nítida y tiene píxeles suficientes, sí. Las fotos de concierto son oscuras y el grano que no se ve en el móvil se ve impreso a tamaño de tabla, así que mírala en grande antes de elegirla; por debajo de 150 ppp a tamaño de tabla la impresión sale blanda. Una foto vertical es la que menos pierde al recortarla, y la que funciona es la del momento (el escenario, las luces, el público), no un primer plano del cantante, cuya imagen sigue siendo suya.
¿Cuánto cuesta la tabla y cuándo llega?
89 € la tabla, de arce de 7 capas e impresa con tu diseño; llega sola, y la lija y las piezas para patinarla son extras. En España (península y Baleares; Canarias, Ceuta y Melilla quedan fuera) el envío es gratis: sale del taller en 72 horas y el transporte tarda de 3 a 5 días laborables. Al resto de la UE cuesta desde 15 € por pedido, según el país, y no damos plazo de entrega.
¿Hace falta que patine para regalarle una tabla de skate?
No. Para la pared, la tabla llega lista para colgar y no necesita nada más: es un cuadro de madera, estrecho y alto, que cabe donde no cabe un marco. Es una tabla de arce de verdad, así que si algún día quiere patinarla se le añaden lija, ejes y ruedas; pero el diseño va en la cara de abajo y con el uso se raya, así que un recuerdo mejor en la pared.
De dónde salen los datos
Derechos del autor y reproducción (artículos 1, 10, 17 y 18) y meras fotografías (artículo 128): Ley de Propiedad Intelectual, texto consolidado. Consentimiento expreso, uso comercial de la imagen y personas con proyección pública en actos públicos (artículos 2, 7.6 y 8.2): Ley Orgánica 1/1982. Es una guía práctica, no asesoramiento jurídico.